He pasado por la casa… ¡Que casa!...
Una noche estaba cerca,
Se veía, estaba cerca.
¡Esa casa, que oscura está esa casa!.
A cada paso está oscura,
Cada ventana está vacía, no hay lunas,
Hasta el cristal ha huido,
Se ha roto de vergüenza.
Ha llorado junto al marco,
¡Que casa!
Está tan vieja, ya no hay techo,
Se ha caído, ¡se ha caído!...
Se ha quemado todo,
Sólo cenizas hay,
Hasta las flores del jardín se han quemado,
Hasta los recuerdos se han quemado.
Se han secado las lágrimas,
Se ha quemado el cuaderno,
No ha quedado nada,
Sólo cenizas hay.
Y son cenizas tristes,
No hay cristales en las ventanas,
Sólo cenizas tristes,
Ya no puedo ni llorar.
¿Cómo se cose un amor que se ha roto?
¿Cómo se repara un amor que se ha dañado?
¿Dónde venden repuestos para un amor malogrado?
¿Quién sabe?
¿Cómo se hace para salvar a un amor que se ha ahogado?
¿Por donde se busca un amor que se ha perdido?
¿Cómo curar un amor herido?
¿Quién sabe?
¿Cómo se arregla un amor?,
Si el amor está tan viejo, tan usado, tan cansado,
Tan dolido, tan humillado, y tan raído,
Si está desteñido, si está maltratado.
¿Existe acaso, una clínica de amor?
Una tienda, donde vendan repuestos de amor,
Una tintorería donde puedan teñir al amor,
¿Acaso una costurera puede parchar un amor?
¿Cómo se hace cuando el amor está perdido?
¿Quién sabe?
Recorro su camino,
Y es tranquilo,
Miro a los costados,
Y está tranquilo.
Recorro su mirada,
Y está vacía, siento lastima.
Lamento que sus manos estén vacías,
Que su corazón esté vacío.
Mis sueños son laberintos de cristal,
y estoy encerrada en ellos,
no puedo despertar, ¡cuánto anhelo despertar!
Pero mis sueños no me dejan.
Una y otra vez, y otra vez... vuelvo a soñar.
¡Ya no quiero más soñar, quiero despertar!
Pero mis sueños no me dejan.
Vuelvo a soñar.
Esta vez estoy en un campo, se respira aire puro.
Cierro los ojos, y no quiero despertar…
Pero, ahora estoy al pie de un abismo,
Y el viento golpea mis mejillas.
¡Quiero despertar!
Pero mis sueños no me dejan,
Estoy atrapada en ellos,
Vuelvo a soñar.
Hoy supe que te amo
Y tuve miedo de perderte,
De encontrar de nuevo mi agonía.
Pero te Amo.
Y eso me basta,
Llena mis días,
Endulza mis sentidos.
Y te Amo, ¡puedo decirlo!
¿Por qué no me di cuenta antes?
Si siempre estuviste allí,
Diciendo que me amas.
Hoy me di cuenta que te amo,
Te lo repito a cada instante,
¡Y tú no dices nada!
Sabes que te Amo.
Abre los ojos, ¡dime que me amas!...
No te quedes allí callado
¡Dime que me amas!
Si, siempre lo haz hecho, ¡dímelo ahora!
No te quedes allí dormido
Dime que me Amas,
¡Despierta de una vez!
¡Dime que me Amas!
No entiendo por que todos lloran,
Si hoy es día de fiesta, he descubierto que te Amo,
Despierta mi amor, ¡despierta!
¡He descubierto que te Amo!
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Cuando lejos, me asomo a la ventana
su luz carcome mis entrañas
me tira, me deshuesa, me despierta.
Cuando lejos aclara la mañana,
el verde despertar de un nuevo día,
solía refrescar su cabellera,
su hipocampo, sus pupilas, su alabanza.
Hoy que lo lejos está cerca
su recuerdo recorre mi memoria,
su fantasma camina en mi cabeza,
sueña.
Es de noche y estoy sola.
El silencio es tan fuerte que me asorda
y el vacío tan grande que me explota.
¡la cama está vacía!
¡ni siquiera ella está!
¡La silla está muerta y ella no está!
la noche es tan negra
y sus ojos no están
¡sus manos no están!
¡ni siquiera ella está!
Lo busco entre la gente
y su rostro no está
¡su boca no está!
camino en su recuerdo
¡y ella no está!