Y estoy sola, no hay nadie,

la habitación está vacía,

ya no hay rincones,

no hay esquinas, no hay nadie.

 

El miedo recorre mis venas,

¡se ha ido!, ¡se ha ido!

pero no lo necesito,

soy fuerte, mi vacío está tan lleno

ya no cabe nadie más.

 

Pero tengo miedo,

la habitación está vacía,

no hay nadie en las esquinas,

el techo está vacío,

pero no me asusta, soy fuerte.

 

Y que, si estoy sola, a nadie le importa.

Y está tan pequeñito y me asusta,

pero soy fuerte, puedo soportar este vacío

inundado de miedos.

 

La habitación está vacía,

las esquinas me marean,

parece tan lleno, pero esta vacía,

los cuadros, los rincones, las paredes,

están vacíos. Se ha ido, no hay nadie.