Ya tengo quince y no quiero

me gustaría tener catorce.

Tengo cama nueva, el colchón es grande,

se duerme bien.

 

Ya tengo quince y me hice una promesa.

Hoy es jueves y no quiero

quisiera que fuera miércoles,

ayer hubiera escrito una carta,

hoy, ya no puedo.

 

Ya tengo quince y no parece

es como si tuviera catorce

pero tengo quince.

Ahora no es ayer,

como me gustaría que así fuera.

 

Ya tengo quince y por razones que aún no entiendo,

ya no soy como ayer,

pero ayer tenía catorce y todo era diferente,

hoy, ya no es igual, todo está cambiado.

 

Ya tengo quince y mi voz ya no es la misma,

pero en el espejo me veo igual.

Busco en mi mente a mi cerebro, como cuando tenía catorce.

Lo encuentro, pero ya no es el mismo, ha cambiado.

Hoy todo es diferente.